En Madrid no sirvieron los toros de Alcurrucén


por Alberto Lopera

1559934784_DSC_0117Una corrida falta de raza y bravura fué la lidiada en Las Ventas hoy con el hierro de Alcurrucén, bien presentada, pero nada más. Casi un lleno total, pocas localidades faltaron para el “No hay billetes” gracias al ambiente que los tres diestros del cartel tienen en Madrid, especialmente Ferrera quien es ahora mismo el gran triunfador de la Isidrada.

El cuarto, astifino y ensillado, no fue fácil de parar con el capote. Antonio Ferrera lo saludó con asolerada facilidad. Empujó en el caballo y midió en banderillas. El extremeño brindó al ganadero Antonio Briones. Embistió el toro a taponazos hasta que se rajó definitivamente. Ferrera lo pudo sin demasiado compromiso.

Corto de cuello, delantero y montado fue el segundo. Feo aunque fino. Resultó reservón y deslucido en todos los tercios. Diego Urdiales presentó las telas con su verdad de siempre y de estrelló entre las miradas, amagos y disparos del zorrón núñez. Lo mató por arriba de forma efectiva.

Cerró la tarde un amplio toro de Alcurrucén, ancho de sienes y lucero, que embistió a oleadas desde que salió hasta que murió. Corretón, abanto, informal. Nada fácil de estar delante. Ginés Marín resolvió como pudo, pisó todos los terrenos de la plaza sin lograr sujetar al huidizo toro de Alcurrucén. Estoqueó con acierto.

Madrid, viernes 7 de junio de 2019. Feria de San Isidro. Cinco toros de Alcurrucén y uno de El Cortijillo (4º), dispares de presentación y juego. El mejor el 1º; con calidad pero sin fondo el 3º y el 5º. Antonio Ferrera, ovación tras petición y silencio;Diego Urdiales, silencio y ovación tras dos avisos; Ginés Marín, silencio y silencio. Entrada: casi lleno.