Román se llevó un cornalón y Curro Díaz, una oreja


por Alberto Lopera

1560111724_DSC_5117El balance de la corrida ha sido ese: una cornada grande y grave se llevó Román y una oreja cortó Curro Díaz ente casi veinte mil aficionados que acudieron a Las Ventas. Todo ello junto a Pepe Moral que completó la terna y ante seis toros muy serios, encastados y astifinos de Baltazar Ibán.

Román se jugó la vida sin trampa ni cartón con el complicado tercero de Baltasar Ibán. No escatimó en su esfuerzo con un aplomo tremendo. Un auténtico tío fue el tercero: largo, con dos astifinas velas, tocado arriba. Tuvo disparo desde salida, mucho gas bien ahormado por Santiago Morales “Chocolate” que había sido derribado en el primer encuentro. El toro empujó. En banderillas se puso imposible. La absurda exigencia a punto estuvo de costar un disgusto. El de Ibán, cada vez más orientado, cazó al Sirio y en el suelo le partió la chaquetilla de un derrote. Milagrosamente se libró el subalterno. Muy decidido estuvo Román desde el inicio. Había que esperar mucho al tardo toro de Ibán que cuando se arrancaba lo hacía con desbordada violencia y con la cara por las nubes. El valenciano tragó quina, se colocó de verdad y se jugó la vida a carta cabal. Aprovechó las embestidas hacia dentro para ligar algunos muletazos. Muy cruzado siempre, muy de frente. El toro se rajó ante la apabullante seguridad de Román. Se tiró a matar con la misma verdad y recibió una terrorífica cornada. Todo el pitón dentro y el valenciano girando sobre él. La plaza quedó conmocionada mientras se lo llevaban a la enfermería. La oreja la recogió Raúl Martí.

El cuarto, engatillado y acapachado, fue serio por su amplia testa. Lo recibió con voluntad Curro Díaz. Arrolló en los primeros tercios. El veterano torero de Linares dejó la montera en la barrera justo en la enfermería. Allí donde estaba siendo operado Román. Empezó la faena con sus clásicos muletazos por abajo con mucho sabor. El de Baltasar Ibán colocó la cara con buena expresión. Dos tandas de derechazos fueron cumbres. Hubo muletazos muy despacio, muy en redondo. Todo tuvo un halo de torería inmenso. Recortes, detalles andando, trincherazos, pases de las flores. Por el izquierdo no hubo el mismo acople. El toro echó la cara arriba desluciendo el final de la obra. La entregada estocada cayó en lo alto y con ella, la oreja.

 

Madrid, domingo 9 de junio de 2019. Feria de San Isidro. Cinco toros de Baltasar Ibán, bien presentadados y de complicado juego, a excepción del buen 4°y un sobrero deMontealto (1º). Curro Díaz, silencio, oreja y silencio en el que mató por Román; Pepe Moral, silencio y pitos tras aviso; Román, oreja y herido. Entrada: Más de tres cuartos.