Manzanares triunfador en la “Picassiana”


por Alberto Lopera

manzaLa corrida comenzó con la entrega del Capote de Paseo al torero Saúl Jiménez Fortes como autor de la mejor faena de la feria 2018 de manos del alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre. También hubo un reconocimiento para Loren Pallatier como autor de la decoración de la plaza, que recibió del presidente de la Diputación, Francisco Salado.

Terminados los actos previos, El Juli dejó lances sueltos en el recibo al primero, que fue castigado seriamente en varas. En el comienzo de faena trató de hacer y afianzar al de Domingo Hernández por el lado derecho. También logró meterlo con la zurda, por donde logró buenos muletazos en la segunda serie. Fue faena técnica para sacar partido de un toro mediocre. Mató de estocada casi entera y fue ovacionado.

Manzanares dibujó buenas verónicas en el segundo de la tarde. Inició la faena llevándose al toro fuera de las rayas y aplicando temple y suavidad para ligar dos series de mucha compostura, la segunda de ellas rematada con un gran cambio de mano. Eso le dio pie a coger la zurda y dejar buenos naturales sueltos. Volvió a la derecha y subió de nuevo el tono con dos series muy redondas. Mató de gran estocada y cortó la única oreja de la tarde.

Manzanares volvió a torear con gusto a la verónica en el quinto. También con la muleta aprovechó la embestida de su oponente para ligar dos series con la derecha que tuvieron vibración. También al natural dio dos tandas estimables, pero volvió a subir el tono cuando cogió de nuevo la derecha y sometió al de Domingo Hernández. La última serie enrabietado llegó mucho al tendido. Como en su primera tarde quiso matar en la suerte de recibir y de nuevo pinchó en un primer intento. Tuvo que descabellar, perdiendo el triunfo para el que había hecho sobrados méritos.

David de Miranda, que sustituía a Pablo Aguado, recibió con lances suaves al delantal al tercero, pero el toro fue devuelto. Salió el sobrero de La Palmosilla, que fue medido en el caballo. Miranda hizo un quite por saltilleras y también apostó en el inicio de faena, citando en los medios para ligar estatuarios sin moverse. La pena fue que el toro se rajó después de la primera serie y no quiso más pelea. Miranda lo intentó pero no pudo hacer embestir a un toro negado por completo. Falló con el acero.

Se lidiaron cinco toros de Garcigrande – Domingo Hernández y un sobrero de La Palmosilla -tercero-. Destacó el segundo.

El Juli, ovación y silencio.
José Mari Manzanares, oreja y ovación.
David de Miranda, ovación y ovación tras aviso.