Madrid despidió a El Cid con vuelta a hombros


por Alberto Lopera

despedida CidCon mucha expectativa por parte de la afición se despidió oficialmente de la plaza de Madrid Manuel Jesús “El Cid”uno de los toreros más queridos y respetados de la afición madrileña. Aunque no se cortó ninguna oreja ante la falta de raza del encierro, El Cid fue el único en ser premiado con la única vuelta al ruedo y al final varios aficionados le sacaron a hombros por la puerta de cuadrillas.

Una pancarta desplegada en el 7 rezaba: “El Cid, torero de Madrid. Gracias”. Toda la plaza se rompió en una ovación que recogió El Cid más allá de las rayas, vestido de malva y oro. Una vez despejado el ruedo, el tendido 7 volvió a motivar otra ovación a la que El Cid correspondió emocionado.

Abrió la tarde un toro de Fuente Ymbro con la hechura de la casa. Tocado arriba de pitones, montado y serio. Quiso El Cid torear con el capote desde el principio, pero no se empleó el toro. Tampoco en los sucesivos tercios. Brindó al público y tras andar con él se echó la muleta a la mano izquierda. Algunos naturales fueron de pura seda. Al toro le faltó un punto de humillación por ese pitón izquierdo para haber transmitido más. Por el derecho no hubo forma por su falta de recorrido y su cara alta, sin descolgar en ningún momento. Con habilidad dejó una estocada atravesada y trasera.

El Cid apostó brindado su último toro en Madrid a la afición de su plaza. Sus partidarios se pusieron de pie. Pronto el toro se quedó sin recorrido ni fuerza dentro de su buena intención. Paradójicamente, El Cid estoqueó en lo alto y con gran eficacia al último toro de su carrera en Madrid. Tantas puertas grandes perdidas por el acero en los 70 paseíllos de su carrera… Una gran estocada para despedirse de Madrid que le premió con una amable vuelta al ruedo.

Madrid. Viernes, 4 de octubre de 2019. Feria de Otoño. Toros de Fuente Ymbro Manuel Blázquez (2º bis). Corrida bien presentada aunque deslucida en su conjunto. El Cid, silencio y vuelta al ruedo; Emilio de Justo, palmas tras aviso y saludos; Ginés Marín, silencio y silencio. Entrada: Más de tres cuartos de plaza.