Castañeda y Gilio al frente del cañón


por Alberto Lopera

Manolo Castañeda y Arturo Gilio dieron la cara y superaron las circunstancias en una complicada tarde en Bogotá. Ambos diestros, junto a Gitanillo de América, dieron el paso de echar hacia adelante un festejo tras media hora de retraso y con el ruedo en condiciones poco aptas para el espectáculo. En un auténtico barrizal, los tres diestros solventaron las dificultades de una complicada y áspera novillada de El Manzanal y Vistahermosa. Castañeda y Gilio sufrieron unas volteretas espectaculares y continuaron con la lidia de los novillos.

El quinto, de la ganadería de El Manzanal, ofreció complicaciones en los primeros tercios. Tras dejar algunos pasajes estimables con el capote, Arturo Gilio fue a rematar con una arrucina una serie de muletazos de rodillas en el inicio de faena y recibió una espectacular voltereta, donde llegó a perder el conocimiento. Mermado de facultades salió el mexicano de la enfermería y volvió a la cara del novillo, que no se entregó nunca, se quedaba corto y buscó siempre al torero. Arturo Gilio se atascó con el acero y escuchó dos avisos.

Con la incesante lluvia salió el tercer novillo, de la ganadería de Vistahermosa, que no ofreció muchas facilidades en los primeros tercios y llegó a los cites en la muleta con la cara a media altura. Arturo Gilio intentó torearlo por ambos pitones y dio muestras de su buen concepto, dejando una buena imagen. Buscó tablas el astado y, en ese terreno, el diestro dejó una estocada tras pinchazo. Palmas.

Con una media hora retraso y en auténtico barrizal, Manolo Castañeda recibió a portagayola al primero, de la ganadería de Vistahermosa. El novillo no terminó de entregarse en los engaños y prendió al diestro en el tercio de banderillas de forma espectacular, pero sin consecuencias aparentes. Castañeda logró una faena pulcra por ambos pitones, a pesar de los condiciones y del estado del ruedo. Logró una estocada efectiva, tras pinchazo, y escuchó palmas.

Manolo Castañeda salió al ruedo vestido de monosabio y saludó a la verónica al sexto, un novillo de buena condición, pero de más a menos. El diestro consiguió a base de pundonor conseguir algunos pasajes destacables, pero falló con el acero.

En segundo lugar salió al ruedo un novillo de El Manzanal, que tuvo buenos inicios, pero se vino pronto a menos. Gitanillo de América dejó una faena aseada y consiguió los mejores pasajes sobre la diestra. No tuvo suerte con el acero y fue silenciado.

En cuarto lugar se corrió turno y salió el que estaba sorteado en quinto lugar. El novillo de Vistahermosa no puso las cosas fáciles a Gitanillo de América, pues el astado resultó manso y embistiendo con la cara arriba. El diestro lo intentó por ambos pitones. No tuvo suerte con el acero. Silencio.