En blanco se va la temporada española


por Alberto Lopera

Corrida-Olivenza-Portada-1Pocos podían imaginar que la suspensión de la Feria de Fallas, el 10 de marzo, era la primera carta de un castillo de naipes que se ha derrumbado; y nadie duda ya, a estas alturas, que la temporada taurina quedará en blanco, con las gravísimas consecuencias económicas para el sector y para otros muchos que de modo indirecto se benefician de él.

Primero fue Valencia, seguida de Castellón; después, la Feria de Abril, Jerez de la Frontera, Córdoba… y el 24 de abril se anunció la suspensión de San Isidro, el ciclo más largo e importante del mundo. A Madrid le han seguido los sanfermines, Bilbao, San Sebastián, Alicante, Murcia, Valladolid, Albacete, Colmenar… y así la inmensa mayoría de las ferias españolas, a las que hay que añadir la temporada taurina del sur de Francia y las últimas ferias del continente americano. Se perderá un volumen de negocio que se sitúa alrededor de los 1.500 millones de euros y un impacto de 4.500 millones, incluidos los festejos populares, en cálculos de la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos.